La afiliación a DXN es gratuita. No hay costo de inscripción, no hay cuota mensual y no hay compra mínima para mantener el código activo. Es lo primero que hay que decir, porque es lo que más diferencia a DXN de otras compañías del sector y lo que más gente no se cree hasta que lo ve.
Qué recibes el mismo día
- Tu código de distribuidor, que es con lo que compras.
- Acceso a tu oficina virtual (eWorld), donde ves tus pedidos, tu red y tus bonos.
- Acceso a la Academia de nuestra organización: tres módulos y dieciocho clases en vídeo.
- El precio de distribuidor en todo el catálogo, desde el primer pedido y no desde el décimo.
El beneficio que se nota primero
No es la comisión: es el descuento. Si ya consumes los productos, afiliarte es sencillamente pagar menos por lo mismo. Muchos de nuestros afiliados no venden nada y no arman red; compran para su casa y ya está. Es una opción perfectamente válida y nadie los presiona.
Los precios que ves en este sitio son los públicos, con IGV. Como afiliado pagas menos en todos ellos.
El beneficio que tarda más
El plan de compensación de DXN paga por volumen: el tuyo y el de la gente que traes. Cada persona que se afilia contigo entra en tu red, y su consumo suma al volumen que determina tu rango y tu comisión mensual.
Aquí conviene ser honestos con los tiempos. Los Embajadores Corona de nuestra organización —seis personas, la mayoría de Puno— no llegaron en tres meses. Saturnina Chávez y Nicolás Canazas lo cuentan así: «DXN nos jubiló de nuestro trabajo tradicional, después de haber trabajado como empleados públicos por más de 41 años». Cuarenta y un años de empleo público antes, y el negocio después.
Ramiro Calle lo pone en perspectiva: «Lo que un empresario demora para alcanzar su libertad financiera en 10 años, en un trabajo tradicional le tomaría de 30 a 40 años». Diez años sigue siendo diez años.
Qué NO te vamos a prometer
No te vamos a decir que vas a ganar una cantidad concreta, porque no lo sabemos y nadie lo sabe. Depende de cuánta gente traigas, de cuánto consuma tu red y de cuánto tiempo le dediques. Cualquiera que te dé una cifra en la primera conversación te está vendiendo humo.
Tampoco te vamos a decir que es pasivo. Al principio es trabajo: explicar el producto, acompañar a quien entra, resolver dudas. Lo que sí es cierto es que no hay que invertir capital. Epifania Apaza lo resume mejor que nosotros: «En DXN no era necesario invertir para ganar dinero, lo único que se requiere es capital humano».
Cómo se empieza
El registro se hace en la oficina virtual de DXN y toma unos minutos. Si prefieres que te acompañemos, escríbenos por WhatsApp y lo hacemos juntos: te explicamos qué campo es cada uno y qué pasa después.
Después del registro te damos el acceso a la Academia y te ayudamos a hacer tu primer pedido, que es donde casi todo el mundo tiene dudas.